Servicios de Audiología en adultos
¿Por qué?
Porque en
somos conscientes de que la pérdida de audición es un problema significativo a edad adulta, se considera el tercer problema crónico de salud más importante en personas mayores (Yueh, et al., 2003).
A pesar de su prevalencia, suele ser subestimada, ignorando su impacto negativo en el estado de bienestar emocional, físico y social.
La pérdida de audición puede aparecer a estadíos tempranos con declive en la agudeza auditiva a partir de las altas frecuencias (2000 Hz en adelante), acompañado de una regresión fonémica dificultando la comprensión del lenguaje.
En edad adulta encontramos pérdida de audición por vejez, presbiacusia; o hipoacusia por condiciones extraordinarias como ototraumatismo, genéticas o patológias desencadenantes que inducen a una pérdida de audición fuera de los parámetros normales que corresponderían por edad.
Gracias a la experiencia de los profesionales de
, sabemos que cuando la pérdida de audición se presenta de forma paulatina el individuo se va adaptando progresivamente a ese nuevo medio acústico desfavorable; pero cuando aparece de forma repentina, los síntomas de irritación, fatiga y aislamiento se manifiestan con mayor virulencia.
Clasificación:
Tipos de presbiacusia:
- Presbiacusia fisiológica, atribuida exclusivamente al proceso de envejecimiento
- Presbiacusia patológica pura, deterioro debido a un proceso de envejecimiento anormalmente exagerado
- Presbiacusia patológica asociada, cuando a una de las anteriores se les suma alguna enfermedad
Patogenia:
- Niveles bajos de audición sobre todo para frecuencias agudas
- Reclutamiento con un umbral de inconfort elevado
- Disminución de la selectividad frecuencial
- Alargamiento en el procesamiento temporal
- Presencia muy frecuente de acufenos
- Hiperacusia
- Disminución de capacidad visual reduciendo el imput visual
- Disminución de la atención y capacidad de memoria
Etiología:
- Edad. La pérdida auditiva puede iniciarse a los 40-50 años y su evolución será progresiva, especialmente a los 70-80 años
- Genética. Diversos estudios identifican genes causantes de hipoacusias neurosensoriales hereditarias
- Factores metabólicos. Ciertas patologías como arteriosclerosis, disfunciones metabólicas renales y hepáticas, hipertensión, diabetes, hiperlipemia, u otras que implican anoxia, facilitan la aparición de presbiacusia.
- Factores exógenos. Como la exposición crónica a niveles de ruido superiores a los aceptados, hábitos alimentarios no saludables, ingestión de alcohol, tratamiento con fármacos ototóxicos, especialmente tratamientos tumorales con quimioterapia, consumo de tabaco, estrés
- Factores funcionales. La posible situación de aislamiento social por la no corrección de un déficit auditivo funcional contribuye a empeorar los efectos de la pérdida de audición, llevando a una consecuente incapacidad para la comprensión.